Las fechas que etiquetan los días

Santa Teresa de Jesús murió en Alba de Tormes en la noche del 4 al 15 de octubre de 1582. Sí, del 4 al 15; no es una errata, ni un milagro de la santa. Porque justo esa noche en España se dejó de usar oficialmente el calendario juliano y se empezó a usar el gregoriano, y el cambio requería un ajuste de 10 días. Las fechas del 5 al 14 de octubre de 1582 no existieron en España.

Concha Velasco como Santa Teresa Julián Mateos como Cervantes Joseph Fiennes como Shakespeare

Cervantes y Shakespeare murieron ambos el 23 de abril de 1616, con diez días de diferencia. (Parece que es incierto si Cervantes murió ese día o el anterior, pero dejemos eso.) El caso es que en España se usaba ya entonces el calendario gregoriano, mientras en Inglaterra aún estaba en uso el menos adecuado calendario juliano.

La pregunta es, ¿por qué está esto en un blog de matemáticas?

Qué sé yo.

Bueno, voy a intentar una justificación. Hagámonos a la idea de que el siguiente párrafo es lo primero que aparece en esta entrada:

«Para tomar medidas en un círculo, ya sabían los antiguos que lo mejor es tomar el radio como unidad. Todo es así más sencillo y natural. Sin embargo, en el mundo imperfecto donde habitan nuestros cuerpos necesitamos usar unidades arbitrarias: metros, leguas, millas náuticas… Cada lugar, cada tiempo y cada gremio prefiere las suyas. Y la variedad, que es riqueza, trae también confusión. Todos recordamos qué puede pasar al mezclar millas y kilómetros1. Algo parecido ocurre con la medida del tiempo y con el uso de fechas para etiquetar los días. Como ilustración, valgan estas dos anécdotas.»

Y ahora vendría lo de Teresa y Cervantes y Shakespeare. ¿Qué te parece?

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